Los atentados preterintencionales constituyen conductas en las que se provoca daño a otra persona sin la intención directa de causar la muerte, pero generando lesiones físicas o psíquicas significativas. La legislación penal establece distintos niveles de sanción según la gravedad de las lesiones, la duración de la incapacidad laboral y la presencia de circunstancias agravantes.
1. Atentados preterintencionales graves (Artículo 147)
El artículo 147 sanciona a quien cause golpes, heridas o violencias preterintencionales que produzcan:
- Lesión o incapacidad permanente.
- Mutilación, amputación, pérdida de la vista o deformaciones estéticas.
- Perturbaciones psíquicas.
Circunstancias agravantes (Párrafo I):
- Orden de protección previa a favor de la víctima.
- Acto en el hogar familiar o en presencia de niños, niñas o adolescentes.
- Participación de varias personas como autores o cómplices.
- Premeditación o acechanza.
- Uso o amenaza de uso de arma.
- Agresiones sexuales diferentes a la violación.
Párrafo II: Si la víctima es un niño, niña, adolescente o persona en condiciones de vulnerabilidad:
2. Atentados preterintencionales que causan incapacidad temporal (Artículo 148)
Cuando los golpes o heridas generan incapacidad total para el trabajo por menos de 90 días:
Párrafo: Si la incapacidad es menor a 30 días o no hay lesión:
3. Atentados preterintencionales con incapacidad superior a 90 días (Artículo 149)
Cuando la violencia produce incapacidad laboral mayor a 90 días:
Párrafo: Si concurren circunstancias agravantes (enumeradas en el artículo 102):
Implicaciones para la práctica jurídica
Para las oficinas de abogados, estos artículos tienen varias aplicaciones:
- Asesoría preventiva: Orientar a empresas, instituciones y personas sobre la responsabilidad de sus acciones y la prevención de riesgos.
- Representación legal: Defender a imputados en casos de lesiones preterintencionales o representar a víctimas afectadas por incapacidad laboral o daño físico/psíquico.
- Evaluación de agravantes: Determinar si concurren circunstancias que aumenten la gravedad del delito y, por tanto, las penas aplicables.