El encaje Legal es una obligación de las entidades de intermediación financiera de mantener una reserva de los fondos captados ya sea en el Banco Central o donde determine la Junta Monetaria, según lo establece la Ley Monetaria y Financiera 183-02. Es decir, se constituye como un recurso que permite hacer frente a situaciones de liquidez por los retiros extraordinarios -más de los habituales- de los clientes bancarios.
Este instrumento de política monetaria es utilizado además por el Banco Central para aumentar o disminuir la liquidez en la economía en circunstancias especiales.
Los bancos no guardan el dinero depositado en ellos, ya que mantener los fondos inmovilizados en sus instalaciones es menos rentable, por ello todo banco toma gran parte del dinero depositado y lo intenta invertir, bien mediante créditos, en valores (bolsa) o en deuda (bonos).
Un banco no puede invertir todos los depósitos que los ahorradores le entregan, ya que ello podría producir fallos de liquidez o quiebras de las instituciones. Para impedir estas situaciones (entre otros motivos), la normativa dictada por el banco central obliga a los bancos a mantener un porcentaje de los depósitos en su poder.
El coeficiente de caja (c) es igual al porcentaje entre los activos del sistema bancario o reservas (ACSB) y los depósitos entregados por los ahorradores al banco (D).
Naturaleza Jurídica
Los fondos depositados en el Banco Central por concepto de encaje son inembargables. A todos los efectos legales los fondos depositados en las cuentas de encaje en el Banco Central constituyen, respecto de la entidad obligada a mantenerlo, un patrimonio separado de afectación destinado exclusivamente a atender la finalidad regulatoria a que responden. Tales fondos estarán también afectos a los pagos por concepto de liquidación del sistema de pagos y a los cargos por concepto de las sanciones que tanto el Banco Central como la Superintendencia de Bancos impongan a la entidad correspondiente.
Alcance
La Junta Monetaria determina la política de encaje legal. En particular, debe establecer la composición del encaje según la moneda en que estén denominados los fondos, el porcentaje, la base de cómputo, el período de cómputo, las posiciones con los criterios admisibles de compensación intra período, eventualmente su remuneración y los límites a la intensidad o a la frecuencia de desencajes. Las entidades de intermediación financiera están obligadas a conservar permanentemente y en forma líquida las reservas de encaje.
La tasa de encaje legal se define como un porcentaje de los depósitos de las instituciones financieras y de las obligaciones contraídas con terceros, del cual no se puede disponer para realizar sus actividades de intermediación financiera y que deben ser mantenidos en reserva. La tasa es establecida y utilizada como una herramienta de política monetaria por el Banco Central , puesto que con ella se puede controlar la disponibilidad de fondos prestables del sistema financiero nacional. Por ejemplo, una disminución en la tasa de encaje exigido a las instituciones financieras libera recursos de las mismas para que puedan otorgar más créditos, mientras que un aumento en la tasa de encaje reduce los fondos prestables disponibles, incluso es posible que se encarezca el costo de crédito por la menor oferta de fondos. Asimismo, los encajes también son un instrumento que se utiliza para asegurar que las instituciones financieras cuenten con la suficiente liquidez para que puedan cumplir sus obligaciones con los depositantes, tanto en moneda nacional como en moneda extranjera.
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