La reciente decisión del Estado dominicano de declarar a Ercilia Pepín como “Prócer de la Patria” por medio de la Ley 96-25 —y de instituir el 7 de diciembre como su día nacional— representa no solo un homenaje histórico, sino también un acto jurídico que subraya el valor del reconocimiento del legado individual en la construcción institucional y normativa de la memoria colectiva.
¿Qué significa jurídicamente la declaración de “Prócer de la Patria”?
La declaración de una persona como “Prócer de la Patria” mediante ley formaliza su memoria como parte del patrimonio simbólico de la nación. Esto tiene varias implicaciones:
- Consagra un reconocimiento estatal e institucional: convierte a Ercilia Pepín en una figura de referencia oficial, digna de ser incluida en los símbolos y conmemoraciones del Estado.
- Establece una obligación del Estado de preservar su memoria: la ley dispone que la Comisión Permanente de Efemérides Patrias organizará actos conmemorativos en su honor, lo que implica una dimensión administrativa y normativa formal. Periódico elCaribe+1
- Refuerza el vínculo entre historia, educación y Derecho: al reconocer a una educadora y defensora de derechos civiles y de la soberanía nacional, la ley no solo ensalza su papel histórico sino que integra su legado dentro del marco del Derecho a la educación, la ciudadanía y la igualdad de género.
La dimensión constitucional, educativa y de derechos
Ercilia Pepín fue una de las pioneras en promover una educación moderna, científica, con énfasis en la dignidad del estudiante, la equidad y el progreso. Periódico elCaribe+1 Además, defendió los derechos civiles y políticos de las mujeres y se opuso firmemente a la ocupación militar extranjera, reafirmando la soberanía nacional. Periódico elCaribe+1
Desde un punto de vista jurídico-constitucional, este reconocimiento:
- Vindica los derechos a la memoria histórica y al reconocimiento de quienes contribuyeron al desarrollo social y cultural del país.
- Reafirma valores esenciales del Estado de Derecho: educación, igualdad de género, participación ciudadana y soberanía nacional.
- Puede inspirar políticas públicas basadas en su legado: mejores prácticas educativas, promoción de la mujer en el ámbito público, defensa de derechos civiles.
Justicia histórica y reparación simbólica
El acto de declarar a Ercilia Pepín “Prócer de la Patria” también puede ser interpretado como una forma de justicia histórica: muchas veces, las contribuciones de las mujeres, intelectuales y activistas quedan relegadas al olvido o al anonimato. Con esta ley, el Estado corrige esa omisión, institucionaliza su memoria y eleva su figura como modelo nacional. Diario Libre+2El Universal Digital+2
El traslado de sus restos al Panteón de la Patria —ordenado mediante decretos previos— refuerza ese gesto simbólico de reconocimiento estatal. Diario Libre+1
Relevancia para el Derecho, la ciudadanía y la identidad nacional
Para quienes estudian Derecho, administración pública o ciencias políticas, este reconocimiento ofrece varias lecciones:
- La vigencia del Derecho no se limita a normas abstractas: también se expresa en actos simbólicos que configuran la identidad colectiva de un país.
- El derecho a la memoria y la conmemoración legítima pasa por instrumentos normativos: leyes, decretos y políticas públicas.
- Las decisiones legislativas pueden revalorizar figuras históricas olvidadas, reparando omisiones del pasado y fortaleciendo la cohesión social.
Además, este tipo de reconocimiento puede traducirse en incentivos para promover la educación, la igualdad de género y la participación ciudadana, valores fundamentales para una democracia sana y plural.