En el marco de la reciente Resolución núm. 45-2025 del Poder Judicial de la República Dominicana, que establece el Protocolo de Actuación para Entrevistas Forenses a Víctimas y Testigos en Condiciones de Vulnerabilidad, se ha destacado la necesidad de reducir la victimización secundaria. Sin embargo, es esencial ampliar esta perspectiva para considerar también la victimización terciaria, un fenómeno que afecta no solo a las víctimas directas, sino también a sus familias y allegados.
¿Qué es la victimización terciaria?
La victimización terciaria se refiere a los efectos negativos que sufren las personas cercanas a la víctima directa o al agresor, como familiares, amigos o incluso la comunidad en general. Este tipo de victimización se manifiesta a través del estigma social, el rechazo, la culpabilización y la exclusión, afectando la integridad emocional y social de quienes se encuentran en el entorno del hecho delictivo. Por ejemplo, madres de personas condenadas por delitos graves pueden experimentar rechazo social y estigmatización, a pesar de no haber cometido ningún delito ellas mismas.
La necesidad de una respuesta judicial integral
Aunque la Resolución núm. 45-2025 se centra en la reducción de la victimización secundaria, es crucial que el sistema judicial también reconozca y aborde la victimización terciaria. Esto implica implementar medidas que protejan no solo a las víctimas directas, sino también a sus familias y allegados, garantizando su derecho a la dignidad, la privacidad y la integridad emocional.
Propuestas para mitigar la victimización terciaria
- Sensibilización y formación: capacitar a los operadores del sistema de justicia, incluyendo jueces, fiscales y defensores, sobre los efectos de la victimización terciaria y la importancia de tratar a todas las personas involucradas con respeto y empatía.
- Protección de la identidad: adoptar medidas para proteger la identidad de las personas cercanas a la víctima o al agresor, evitando su exposición pública y el riesgo de estigmatización.
- Apoyo psicosocial: ofrecer servicios de apoyo psicológico y emocional a las familias y allegados de las víctimas y agresores, ayudándoles a afrontar el impacto emocional y social del delito.
- Información y acompañamiento: brindar información clara y accesible sobre el proceso judicial a las personas cercanas a las víctimas, asegurando que comprendan sus derechos y el funcionamiento del sistema de justicia.
La justicia no debe limitarse a la reparación de los daños sufridos por la víctima directa, sino que debe extenderse a todas las personas afectadas por el delito. Reconocer y abordar la victimización terciaria es esencial para construir un sistema judicial más humano, inclusivo y respetuoso de los derechos de todas las personas involucradas. Es responsabilidad del Poder Judicial y de la sociedad en general trabajar conjuntamente para prevenir y mitigar los efectos de la victimización terciaria, garantizando una justicia que promueva la rehabilitación, la reconciliación y la paz social.