La teoría autonomista representa una visión radicalmente diferente del arbitraje en comparación con las teorías contractualistas, procesalistas e híbridas. Esta perspectiva sostiene que el arbitraje constituye un sistema jurídico autónomo, separado del derecho nacional y regido por sus propias normas y principios.
Elementos Clave de la Teoría Autonomista
Los elementos centrales de la teoría autonomista son:
- Autonomía del arbitraje: El arbitraje se considera un ordenamiento jurídico independiente, con sus propias fuentes de derecho, normas y principios.
- Desconexión del derecho nacional: El arbitraje se rige por un «derecho transnacional» o «derecho de los árbitros», que trasciende los sistemas jurídicos nacionales.
- Primacía de la voluntad de las partes y las necesidades del comercio internacional: La teoría autonomista enfatiza la importancia de la voluntad de las partes y las necesidades del comercio internacional como factores determinantes en el desarrollo del derecho arbitral.
Implicaciones de la Teoría Autonomista
La teoría autonomista tiene implicaciones de gran alcance:
- Fundamento del poder del tribunal arbitral: El poder del tribunal arbitral no deriva ni del contrato de las partes ni del derecho nacional, sino de la propia naturaleza del arbitraje como sistema jurídico autónomo.
- Aplicación de un derecho especial: El tribunal arbitral aplica un derecho especial, distinto del derecho nacional, que se forma a partir de los usos del comercio internacional, los principios generales del derecho y la jurisprudencia arbitral.
- Control judicial limitado: El control judicial del laudo arbitral se reduce al mínimo, ya que los tribunales nacionales deben respetar la autonomía del sistema arbitral.
Críticas y debates
La teoría autonomista es objeto de intensos debates y críticas:
- Falta de fundamento democrático: Se argumenta que la teoría autonomista carece de fundamento democrático, ya que el derecho arbitral no es creado por órganos legislativos elegidos por el pueblo.
- Inseguridad jurídica: Algunos autores sostienen que la teoría autonomista genera inseguridad jurídica, al desconocer la aplicación del derecho nacional y crear un sistema jurídico incierto y poco predecible.
- Irrealismo: Se critica el carácter irrealista de la teoría autonomista, que ignora la estrecha relación entre el arbitraje y los sistemas jurídicos nacionales, especialmente en lo que respeta a la ejecución del laudo.