La fiscalización consiste en examinar una actividad para comprobar si cumple con las normativas vigentes. En el sector privado, la fiscalización puede ser decretada por el Estado (para comprobar si una empresa cumple con la ley) o de manera interna por las propias compañías (para controlar los balances, el stock y destino de las mercaderías, y el pueblo). En el sector público, la fiscalización o función fiscalizadora se refiere al sometimiento de la actividad económico-financiera del aparato estatal a los principios de legalidad, eficiencia y economía, a través de órganos públicos como las entidades fiscalizadoras superiores y las superintendencias, entre otros.
La fiscalización es el proceso mediante el que se comprueba que una determinada actividad económica cumple con la normativa establecida en un territorio. Es utilizado para evitar el fraude fiscal en el sector privado y la corrupción en el sector público.
El proceso de fiscalización consiste en estudiar, analizar y aportar las pruebas necesarias para garantizar que una actividad se está llevando a cabo dentro de la legalidad. Este proceso se produce tanto en el sector público como en el privado. A continuación te explicamos las características de cada uno de ellos.
Fiscalización en el sector público
La fiscalización en el sector público se realiza para optimizar el funcionamiento del mismo. Junto a esto, también se persigue garantizar que el destino de los fondos públicos es lícito y que su objetivo es el de mejorar el bienestar social.
Tipos de fiscalización en el sector público
Existen tres tipos principales de fiscalización del sector público:
- Financiera: Es el proceso mediante el cual se comprueba que la información financiera que aporta la institución en cuestión, es veraz y se ajusta a la normativa vigente.
- De cumplimiento: Este tipo de fiscalización persigue verificar que las acciones llevadas a cabo por la institución se encuentran dentro de las disposiciones legales establecidas.
- Operativa: Estudia la forma en la que se están llevando a cabo los diferentes procesos y si cumplen con los principios que explicamos a continuación. Es una visión general del funcionamiento de la institución.
Principios de fiscalización en el sector público
A continuación te explicamos los tres principios más importantes de la fiscalización en el sector público:
- Eficacia: Trata de alcanzar los objetivos propuestos a través de la ejecución de programas dirigidos a ello.
- Eficiencia: Llevar a cabo los proyectos programados con la mejor proporción posible entre los recursos destinados y los resultados obtenidos.
- Economía: Consiste en lograr las metas establecidas haciendo un uso responsable de los recursos públicos, tratando de minimizar al máximo el consumo de los mismos.
Objetivos de la fiscalización del sector público
Entre los objetivos que se persiguen con la fiscalización del sector público destacamos los siguientes:
- Transparencia: La fiscalización aporta transparencia acerca de la actuación de las administraciones públicas en cuanto a la gestión de los recursos se refiere.
- Corrupción: Es una buena forma de reducir y perseguir los casos de corrupción que puedan existir. La creación de informes periódicamente ayuda a identificar a los infractores y permite sancionarles.
- Principios de fiscalización: Este proceso persigue obtener todos los beneficios que conlleva el cumplimiento de los principios de fiscalización. De este modo, ayudará a mejorar el bienestar social de los ciudadanos de un determinado territorio.
En conclusión, la fiscalización es el proceso por el que se garantiza el correcto desempeño de una determinada actividad. Se da tanto en el sector público como en el privado para obtener información acerca del funcionamiento de una institución o empresa.
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