La Ley 30-26 introduce una profunda reforma al régimen tributario aplicable a los juegos de azar en la República Dominicana, modificando impuestos que afectan directamente a casinos, bancas de lotería, bancas deportivas y máquinas tragamonedas.
Estas medidas buscan incrementar la recaudación estatal y fortalecer los mecanismos de control sobre una industria que genera importantes ingresos económicos.
Nuevos impuestos para casinos
La ley establece un régimen simplificado basado en el número de mesas de juego en operación. Los montos varían según la cantidad de mesas habilitadas, con escalas progresivas que aumentan a medida que crece el volumen de operaciones.
Además, se prevé una indexación anual vinculada al Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Bancas de lotería
La legislación fija un impuesto anual de RD$85,000 para las bancas de lotería y un pago inicial de RD$200,000 para nuevas operaciones autorizadas.
La medida busca fortalecer la regulación y formalización de este sector.
Bancas deportivas
Las bancas deportivas también experimentan incrementos significativos en sus obligaciones fiscales. Dependiendo de su ubicación geográfica, deberán pagar entre RD$300,000 y RD$500,000 anuales, además de un pago inicial para su apertura.
Máquinas tragamonedas
La reforma establece impuestos mensuales diferenciados según la ubicación de las máquinas tragamonedas, imponiendo montos superiores para establecimientos ubicados en Santo Domingo y Santiago.
Asimismo, elimina exoneraciones que anteriormente favorecían la importación de estos equipos.
Un sector bajo mayor supervisión fiscal
Las modificaciones reflejan una tendencia legislativa orientada a incrementar la contribución tributaria de una industria que históricamente ha estado sometida a debates sobre regulación, transparencia y fiscalización.